A pesar de las fuertes tensiones entre el PRO y el Frente Renovador por Ganancias, la Gobernadora provincial última los detalles con el massismo y parte del PJ para aprobar el Presupuesto 2017.  El miércoles próximo estrían las cartas echadas.

Todo indica que la mandataría provincial María Eugenia Vidal tendrá el Presupuesto para el año que viene más la reforma impositiva a pesar de la fuerte disputa que se registró en el Congreso la semana pasada por Ganancias.

Dentro del bloque oficialista en la legislatura bonaerense todo es optimismo y alegría por lo que sucederá el miércoles próximo en el Parlamento porque Cambiemos logró llevar a buen puerto las negociaciones con el massismo y con algunos sectores del peronismo provincial, sumado al diálogo con los intendentes.

Para seducir a sectores de la oposición, las espadas oficialistas debieron operar cambios en los proyectos iniciales, que derivaron, entre otros ejes, en un ajuste en el endeudamiento -fue rebajado a alrededor de $ 52 mil millones- y en la conformación de un fondo para municipios de $ 8.500 millones, largamente reclamado por intendentes de variado color político, explica la nota del mismo medio.

Sobre la ley impositiva, fue incorporada una suba de dos puntos de la alícuota del Impuesto a los Ingresos Brutos para los bingos. Este hecho produjo amenazas de despidos y paros en el sector.

Sobre cómo se traduce esa negociación en cargos, el actual vicepresidente, el macrista Manuel Mosca, será ascendido a la presidencia, mientras que el massismo bajará a la vicepresidencia, donde Jorge Sarghini cedería el rol al renovador Ramiro Gutiérrez, consignó el mismo sitio. Por otro lado, el grupo de intendentes peronistas Esmeralda, liderado por Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gabriel Katopodis (San Martín), se quedará por su parte con la codiciada Defensoría del Pueblo.