La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, aseguró que está dispuesta a realizar una "reforma profunda" de la policía bonaerense.

Luego de confirmar que ya separó de sus funciones a 1600 efectivos por irregularidades, sostuvo que llevará a cabo "una reforma profunda del sistema policial, que no se agote en separar los policías involucrados en corrupción".

En la misma línea destacó que no sólo se castigará a los policias que no cumplan sus funciones de manera correcta y que estén vnculados al delito, sino que además "hay que respaldar al que quiere trabajar bien".

"Se pone a la luz lo que antes no era visible ya que hay un Estado que toma medidas", enfatizó la gobernadora y detalló que la provincia de Buenos Aires compró "chalecos para los policías que están en la calle; y más de 800 patrulleros para este año para fortalecer el trabajo que hacen; por eso muchos (patrulleros) tendrán cámaras dentro y fuera para filmar lo que sucede y por eso la incorporación de tecnología, como anillos digitales, para controlar los autos que pasan sin tener necesidad de presencia humana en todos los lugares".

Los últimos días se verificaron hechos de violencia policial en contra de funcionarios municipales, y hubo una escalada de denuncias de violencia institucional, en hechos que dan cuenta de abuso de poder por parte de la policía local.

Por otra parte, los intendentes de la oposición reclamaron mayor efectividad en el manejo de la fuerzas de seguridad al ministro Cristián Ritondo, dado que evaluaron falta de capacidad de gestión más que un renovación profunda de policía bonaerense.