El escándalo por los miles de casos de “aportantes truchos” de toda la Provincia tuvo su primera víctima política. En conferencia de prensa, la gobernadora anunció el pedido de renuncia de la Contadora General de la Provincia, María Fernanda Inza, quien está denunciada por su función de Tesorera del PRO durante la campaña electoral de 2017, en la cual Cambiemos utilizó la identidad de miles de ciudadanos como aportantes.

Con esta decisión, la mandataria intenta desligarse de su responsabilidad judicial y política que le cabe por ser la presidenta del partido PRO en la provincia de Buenos Aires. “Frente a esto doy la cara como lo he hecho siempre, mi conducta está basada a lo largo de toda mi vida en la honestidad” fueron las palabras de Vidal.

Además, con el objetivo de generar una imagen de transparencia luego de más de dos años de gobierno y tras el escándalo de los aportes truchos, la gobernadora anunció dos medidas: una auditoría sobre la rendición de cuentas que se presentará a la justicia y la bancarización de aportes.

Más allá de estos anuncios, la gobernadora debe dar respuesta por la causa penal que se le imputa debido a su rol como presidenta del partido. Una de las denunciantes, la legisladora provincial Teresa García, quien ayer amplió su denuncia contra Vidal, manifestó: “aunque es apenas una medida sanitaria para tratar de limpiar la imagen de su gobierno, la decisión de la Gobernadora de exigir la renuncia a la contadora María Fernanda Inza es acertada”.

Y agregó que “esta funcionaria debe ser investigada por la denuncia de aportes falsos al Pro durante la campaña electoral de 2017, cuando ella era responsable de las finanzas de ese partido. La causa debe seguir hasta que se sepa la verdad”.

En tanto, García sostuvo que “la investigación judicial no debe cerrarse con una auditoria ni alguna medida pensada a medida de los intereses del partido gobernante. Hay mil testimonios de falsos aportantes que gritan “yo no aporté a la campaña de Cambiemos”.