La gobernadora María Eugenia Vidal está golpeada por la crisis económica y social que golpea al país. Sabe que la tormenta puede llevarse puesta sus chances de reelección en Buenos Aires. Por eso, otra vez eligió el silencio como forma de tomar distancia del ajuste que lleva adelante Mauricio Macri. 

Las encuestas son contundentes: más de la mitad de los bonaerenses rechazan la gestión de Cambiemos a nivel nacional y provincial. Hoy, el dólar volvió a crecer luego de los anuncios del Ejecutivo nacional. 

En la redes, muchos dirigentes oficialistas intervinieron para marcar su apoyo a Macri. Vidal, en cambio, eligió el silencio. Hace tres días que no participa en las redes luego del fallido video editado que circuló el viernes y que generó risas y cargadas. 

Hoy, se esperaba que Vidal hiciera anuncios similares para mostrarse alineada con Casa Rosada. Por el momento, decidió esperar a ver qué impacto tienen esas medidas. Vidal sabe que juega en una delgada línea: entre apoyar a Macri y mostrarse distinta, en un escenario electoral cada vez más adverso para Cambiemos.