Con la firma del Subsecretario de Finanzas del Ministerio de Economía, Marcelo Blanco, el gobierno de María Eugenia Vidal oficializó este viernes una nueva emisión de deuda por $8.442.495.787.

Con esta nueva emisión, la deuda pública de la Provincia ascenderá a 270 mil millones de pesos. Teniendo en cuenta que el 55 por ciento se encuentra nominado en moneda estadounidense, la disparada del dólar de los últimos meses la ubicarían por encima de los 320 mil millones de pesos.

Siguiendo los números oficiales, la deuda representa el 12% del PBI de la provincia de Buenos Aires, con un aumento del 50% en los últimos de años y medio durante la administración vidalista.

Sin embargo, el festival de endeudamiento seguirá en alza. Si bien el presupuesto 2019 junto a la solicitud de endeudamiento no ingresó formalmente a la Legislatura bonaerense, fuentes del Palacio confirmaron a este medio que el pedido rondará los 100 mil millones de pesos para el año que viene.

Para la autorización del endeudamiento, el Ejecutivo precisa los dos tercios de los votos de cada Cámara. En ese esquema, Cambiemos necesita el acompañamiento de los bloques del Frente Renovador de Sergio Massa y del PJ Unidad y Renovación, que responde a los intendentes del conurbano bonaerense.

Según pudo averiguar Primereando, Sergio Massa puso sobre la mesa de negociación para acompañar los números del oficialismo un proyecto de su bancada para desdoblar las elecciones municipales del cronograma provincial. Con esta jugada, uno de los representantes del “Peronismo Soft” busca quitarle peso en la contienda electoral a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la dirigente de la oposición con mayor caudal de votos en la Provincia y arrastre hacia los municipios.  

Dentro del Frente Renovador, analizan que, si cada intendente define su calendario electoral, sin la presencia de la senadora de Unidad Ciudadana en la boleta, le permitirá a su espacio un crecimiento en la Provincia, territorio que actualmente es esquivo a Sergio Massa, una figura cercana a Cambiemos que durante estos dos años le permitió a Vidal contar con las leyes más importantes de su gestión. En las últimas elecciones legislativas de 2017, el massismo obtuvo una magra cosecha: el 12% de los votos.