En el marco de la estrategia de Cambiemos para diluir el impacto del paro docente, la gobernadora María Eugenia Vidal envió a su tropa a recorrer las escuelas donde se inició el ciclo lectivo.

Además de la presencia de legisladores e intendentes en los distintos establecimientos, la orden del equipo comunicacional de la Gobernadora fue la publicación, en tándem, por las redes sociales del inicio de clases en algunas escuelas con el objetivo de deslegitimar la medida de fuerza.

Desde el Frente que nuclea a los gremios docentes informaron que en la primera jornada hubo una adhesión al paro del 90%, mientras que el gobierno bonaerense habló de un 38%.

“Hasta las provincias que ya cerraron un acuerdo salarial se sumaron al paro y resaltó: estamos más unidos que nunca, es un orgullo la respuesta de la docencia bonaerense ante el autoritarismo de la Gobernadora” sostuvo el Secretario General de Suteba, Roberto Baradel.

Del lado del oficialismo, el presidente del bloque de Cambiemos en el Senado, Roberto Costa, apuntó contra los gremios. “Me preocupa profundamente el capricho de algunos dirigentes gremiales de forzar el no comienzo de clases, sabiendo la importancia que la educación tiene para nuestro presente y futuro” afirmó tras participar en una escuela de Ingeniero Maschwitiz.

La estrategia discursiva de Cambiemos es aislar a los dirigentes gremiales de sus bases. Hace unos días, Vidal le pidió perdón a “los docentes que sintieron que nos equivocamos”. Preocupada por el desgaste del conflicto, la gobernadora piensa en clave electoral para no perder el voto del sector docente que la acompañó en 2015 y actualmente se muestra alejado de su gestión.

Mientras da señales de acercamiento, su gobierno se mantiene firme en el rechazo al reclamo de los gremios docentes para recuperar la pérdida de poder adquisitivo de 2018, cuando el aumento salarial estuvo 15 puntos por debajo de la inflación que se ubicó en el 47 por ciento.