En una extensa jornada, la legislatura bonaerense convirtió en ley el proyecto impulsado por la gobernadora, María Eugenia Vidal, que elimina los impuestos que los municipios cobraban a las empresas y se incluían en la facturación de las boletas. En concreto, los usuarios pagarán un 6% y 4% menos en los precios de las tarifas de luz y agua, respectivamente.

El debate comenzó en la Cámara baja. Allí, los bloques de los intendentes del PJ y el massismo le dieron los votos al oficialismo a cambio de las modificaciones al proyecto original (con media sanción del Senado) que perjudicaba el financiamiento de las comunas, ya que reducía dichos impuestos y no permitía cobrarlos por otra vía.

De acuerdo a los cambios introducidos a última hora, la normativa elimina directamente los impuestos y establece que cada municipio “puede aplicar a la distribuidora, conforme a la normativa local, un gravamen o derecho municipal”. En el caso de energía eléctrica, no podrá ser superior al 6%, mientras que el tope para las empresas de servicio de agua será de un 4%.

 

 

El bloque de Unidad Ciudadana rechazó la iniciativa, al considerar que se trató “una puesta en escena”. En su intervención, el diputado Avelino Zurro sostuvo: “La gobernadora nos pone a discutir por un 6% menos, pero en los últimos 30 meses aumentó el agua en un 336%. Nos hablan de importación de energía cuando en este lapso ya se importó el 900% de todo lo que se importó desde el 2003 hasta el 2015”.

En la misma línea, la diputada del bloque Peronismo Kirchnersita, Rocío Giaccone, afirmó que “Cambiemos cambió el eje del debate. Discutimos impuestos y no los costos reales de las tarifas”. Al tiempo que recordó la conformación monopólica del servicio eléctrico en la Provincia, donde un grupo empresario, cuyo titular es Rogelio Pagano, controla las cuatro distribuidoras de energía. “El Estado convalida las ganancias de las empresas sin un plan serio de inversión”. 

El proyecto, al sufrir modificaciones, volvió al Senado. Allí, Cambiemos tuvo el acompañamiento de las bancadas del Frente Renovador y el PJ y convirtió en ley la quita de impuestos. Al igual que en Diputados, Unidad Ciudadana votó en contra.

“Las tarifas son impagables. Los hogares humildes tienen que elegir entre alimentos o calefacción. No podemos festejar esta baja de alícuotas que en realidad es insignificante, cuando las tarifas aumentaron 1500%” sostuvo el senador Federico Susbielles para argumentar el rechazo de su bloque.