El Gobierno bonaerense lanzó un plan de retiros voluntarios para los trabajadores estatales que cuenten con estabilidad laboral y sean planta permanente. Tendrán un plazo de seis meses para adherirse y deberán registrar más de dos años de antigüedad en la administración pública.

El anuncio del recorte del déficit fiscal al 2,7%, implicó pisar el acelerador en materia de ajuste, una tendencia que se registra desde que asumió el Gobierno. Los despidos en el Estado fueron moneda corriente en la administración pública y ahora Vidal lanzó un programa de retiros voluntarios mediante decreto.

Se trata del decreto 465 que establece que "todos los agentes que revisten en las Plantas Permanentes con Estabilidad del Poder Ejecutivo Provincial, Organismos de la Administración Centralizada, Desconcentrada y Descentralizada, con las excepciones indicadas en el artículo siguiente, podrán optar por el régimen de retiro voluntario". De este plan quedarán excluidos los agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y los agentes de Saludo Penitenciaria.

Quienes quieran optar por el retiro voluntario tendrán un plazo "de seis (6) meses contados a partir la entrada en vigencia" del decreto, aunque la Gobernación podrá prorrogar ese plazo por seis meses más. El o la trabajadora que opte por retirarse deberá acreditar más de dos años en la administración pública, pero menos de 24. Además, deberán faltarle 5 años para estar en edad jubilatoria.

El rechazo a la medida no se hizo esperar. Oscar de Isasi, secretario general de ATE y la CTA Autónoma bonaerense, advirtió que “este decreto debe enmarcarse en una sucesión de decisiones que perjudican a los trabajadores del Estado. Firma de paritarias con salarios a la baja, jubilaciones compulsivas, despidos y ahora los retiros voluntarios responden a un plan del gobierno que apunta a reducir la masa salarial y a precarizar las relaciones laborales”.

De Isasi recordó que la política de retiros voluntarios no es nueva, sino que, “como ya sucedió en los años ’90, los retiros voluntarios son una ilusión óptica para los trabajadores de cara al futuro, porque el dinero que agarran rápidamente se esfuma y no vuelven a conseguir un empleo. Son medidas clásicas de ajuste”.

Fuente: Política Argentina