Vidal quiere que Carrió compita en Ciudad de Buenos Aires y no en la Provincia, como ella misma había dejado trascender. También Macri y Duran Barba se pronunciaron en ese sentido. Habrá que ver si Carrió acata.

La candidatura de Elisa Carrió ya genera ruido en la cúpula del macrismo. Es que a pesar de la predisposición de la líder de la Coalición Cívica de cruzar la General Paz, el presidente Mauricio Macri, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, el consultor Jaime Duran Barba y, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, prefieren que Lilita sea candidata en Capital Federal.

Carrió viene coqueteando con presentarse en la Provincia y ya pasa gran parte de sus días en esas tierras. Sin embargo, a partir de sus problemas de salud, Larreta y Vidal intentaron en sus conversaciones torcer ese rumbo con astucia.

De hecho, con el inicio de 2017, el esquema de campaña comenzó a diagramarse y Carrió no forma parte, señaló ayer Diario Perfil.

La mesa de campaña arrancará en marzo con la conducción del jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai. En la Ciudad cuentan con Carrió para derrotar al embajador en EE.UU. y amigo/opositor porteño, Martín Lousteau, si es que decide presentarse.

La decisión beneficia al intendente de Vicente López, hoy el candidato con mejores chances para encabezar la boleta a senador de Cambiemos y uno de los que peor vínculo tiene con "Lilita". De hecho Carrió suele criticarlo duramente, en especial por las causas que se abrieron contra el intendente por presuntas irregularidades.

Por su parte el ecuatoriano Jaime Duran Barba ya arma su candidato de "laboratorio" para reemplazar a Carrio. “Los jóvenes que tienes en tu equipo los tienes que promocionar a todos, son buena gente, sanos y nuevos, y con un pasado intachable”. Y se animó a más: dejó el nombre del joven intendente de Pinamar, Martín Yeza.

Otro nombre que comenzó a sobrevolar es el de Federico Suárez, el secretario de Comunicación, quien creció políticamente con Marcos Peña, le armó los discursos a Macri durante ocho años y hoy trabaja codo a codo con Vidal.

No se descarta al neurocientífico Facundo Manes, pero Macri se quejó por lo que considera un excesivo egocentrismo. Quizás sea la UCR quien “pague” por ese lugar en la boleta. A su lado, la blonda Gladys González podría volver a ser diputada. Al menos no tendría inconvenientes de financiamiento: su marido, y ex asesor, Manuel Mosca, manejará la friolera de $ 3.600 millones en la Cámara de Diputados de la Provincia. Además ella nombró una buena parte de su gente durante su intervención del SOMU y ahora desembarcará en el Acumar, con una abundante caja.

A pesar de los nombres, la gobernadora tomará la campaña electoral como propia: ella será la cara, junto al Presidente, frente a los comicios. Cree que se plebiscitará su gestión y ya aseguró que saldrá a “defender y a explicar lo que se hizo”.