Sigue muy tirante la relación entre la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el Jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña. La mandataria de Buenos Aires faltó a la reunión donde Peña presentó la campaña "Sí, se puede", con la que el oficialismo busca revertir el adverso resultado de agosto pasado. 

Además de Vidal, también faltó Federico Salvai, el operador de la gobernadora, quien también sufrió un duro traspié. La ausencia de Salvai debe leerse en sintonía con otra grieta, la que separa a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, del senador y candidato a vicepresidente Miguel Pichetto. El ex peronista le critica a Stanley el manejo de planes sociales, que, según Pichetto, "terminan en organizaciones kirchneristas o de izquierda". Stanley abandonó la reunión en medio de críticas a los gritos. 

Mientras, Vidal sigue fastidiosa con la mesa chica del macrismo, porque cree que fue perjudicada por la estrategia oficial desde el minuto cero. Ahora debe remontar casi 20 puntos a favor de Axel Kicillof. Una derrota con La Cámpora, el peor final para la gobernadora. 

En la reunión citada, Peña presentó una campaña que incluirá recorridas de Mauricio Macri por 30 ciudades del país. Se elegirán aquellos distritos donde el mandatario tiene la imagen negativa más baja. Como sea, por ahora la idea no generó mucho entusiasmo entre la dirigencia de Cambiemos, que descarta una derrota del oficialismo.