María Eugenia Vidal intentará presionar a los gremios docentes luego del fracaso de la primera paritaria salarial del año. Para evitar futuras medidas de fuerzas, la mandataria encabezará el sábado un acto en Ensenada, junto a funcionarios nacionales y provinciales.

Este acto forma parte de una iniciativa encabezada por la gobernadora el miércoles pasado, cuando luego de que fracasara la primera reunión salarial mandó a funcionarios a compartir un video con su voz en off, bajo el hashtag #CadaDiaCuenta en referencia a una futura medida de fuerza que pueda impedir el inició de clases.

Dentro de los confirmados de esta cumbre se encuentran el vicegobernador, Daniel Salvador, el ministro de Educación bonaerense Gabriel Sánchez Zinny, el ministro de Educación de Nación, Alejandro Finocchiaro y el diputado nacional Esteban Bullrich, que estuvo al frente de la cartera educativa nacional hasta mediados de 2017 y renunció para ser legislador.

El encuentro será en tierras peronistas. El Camping SOSBA de Ensenada, donde gobierna Mario Secco, será el lugar donde Vidal demostrará su fuerza en el marco de una campaña que inició a principio de año, con la que busca enfrentar a los docentes con la sociedad y hacerlos responsables de un posible retraso en el comienzo de las clases.

En ese encuentro, el Gobierno tendrá entre sus objetivos dar una demostración de fuerza en pos de lograr su objetivo de máxima: que el 6 de marzo comiencen las clases en todas las escuelas bonaerenses.

Con esta premisa, el Ejecutivo impulsó en enero el desarrollo de estas mesas. Se trata de espacios de trabajo integrados por directivos, docentes, padres y funcionarios, reunidas bajo la consigna de discutir políticas educativas, entre ellas el cumplimiento del calendario escolar, un elemento de presión a los gremios para que no avancen con paros en el ciclo lectivo.

En la reunión que mantuvieron hoy, los sindicalistas y los legisladores del FUDB también cuestionaron estos espacios (como lo vienen haciendo desde hace algunas semanas) al considerar que se está usando la estructura del Estado para "convocatorias que son político partidarias". La crítica surge por folletos que publicitan las mesas con el logo de Cambiemos.