"Voy a ir a declarar como cualquier vecino", había asegurado el intendente de Pinamar, Martín Yeza, en las redes sociales. La Justicia lo citó a indagatoria por el escándalo del robo de tarjetas Alimentar que ocurrió en el corazón de su gobierno. El hecho está comprobado, falta resolver las responsabilidades de los funcionarios.. 

Sin embargo, Yeza decidió no aceptar preguntas de la Justicia y solo presentó un escueto escrito. Parece que se arripintió de su idea original de "aclarar lo que haya que declarar". Una cosa es Twitter y otra la vida real. 

El caso es escandaloso por donde se lo mire: las tarjetas AlimentAR eran entregadas a cada municipio que debía custodiarlas y repartirlas a los beneficiarios, según explicaron fuentes del caso. Según la investigación, el uso indebido habría ocurrido con unas 55 tarjetas por un monto cercano a los dos millones de pesos.

En la causa ya están procesados dos ex funcionarios de la Municipalidad de Pinamar que conduce Yeza, Nora Ponce y Javier Tumas, por presunta omisión de control y otras cuatro personas acusadas de haber sido quienes usaron las tarjetas. ¿Yeza no sabía? ¿Para qué se usaron esas tarjetas, para el clientelismo del intendente? Preguntas que la Justicia busca develar. 

Por ahora, el caso no escaló en la prensa por la impresionante cobertura mediática de Yeza y de cualquier intendente macrista.