Allá por el 2007, el sindicalista de la UOM, Francisco “Barba” Gutiérrez, daba el batacazo y le ganaba la elección al por entonces intendente, Sergio “Chino” Villordo.

La gestión del Chino, que había llegado al poder con el apoyo de Aníbal Fernández, fue tan cuestionada por los quilmeños que el Barba le ganó con una colectora del intrascendente Polo Social, cuando todavía no existían las PASO. El actual Jefe de Gabinete, enfurecido por el mal desempeño de su delfín de aquel entonces, le dedicó una de frase matadora, de esas que caracterizan al dirigente del bigote desordenado.

“Al Chino le di una calesita y la estrelló”, sentenció Aníbal según cuenta un memorioso de la política del distrito cervecero. El derrotero de Villordo lo llevó a pasarse al Frente Renovador. Pero la salida de Giustozzi derivó en que no lo dejen presentarse en la interna massista y conocedores del paño apostarían un vino a que tarde o temprano vuelve con el viejo amo.

Desde esa derrota, Fernández no volvió a participar con la misma intensidad en la vida política de Quilmes, más allá de un tibio apoyo a Daniel Gurzi en 2011, año en que Gutiérrez logró la reelección. De hecho, fue el primero en lograr un segundo mandato en mucho tiempo. Lo que muestra que no es un distrito fácil de gobernar.

Donde sí estuvo presente Anibal fue en el plano deportivo. El también ex jefe comunal (1991-1995) ganó terreno en el hockey primero y obtuvo posteriormente la presidencia del club de fútbol Quilmes AC, lugar político si los hay.

Aunque no hubo una alta conflictividad pública, Aníbal y el Barba siempre mantuvieron distancia en el pago chico. De hecho, en la complicada elección que el FpV tuvo en 2013, Fernández no movió un dedo para apoyar a la lista de Gutiérrez (incluso lo perjudicó con una olvidable colectora), que finalmente perdió a manos del periodista renovador, Walter Quiejeiro.

La historia entre ambos explica por qué ahora el sindicalista metalúrgico aclaró que sólo va a “apoyar a los que nos apoyen”. Si bien pidió listas únicas “porque el candidato es el proyecto”, a nivel provincial avisó: “no junto votos para los que no me quieren”.

El que supo aprovechar la rencilla entre los vecinos fue el precandidato a gobernador, Julián Domínguez. El presidente de la cámara de Diputados chicaneó a Aníbal Fernández. Dijo que antes de ir por el sillón de La Plata “sería bueno que gane en Quilmes”.

El palito mediático ya tuvo agradecimiento desde el sur del conurbano. El “Barba” invitó a Domínguez a visitar la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), este mismo viernes.

La foto del intendente junto al precandidato a Gobernador seguramente dará de que hablar. Aunque, cuando les pregunten a ambos si la visita significa un apoyo concreto, dirán que ‘no’, que ‘la que decide es Cristina’ y que ‘todavía no es tiempo’. Las convenciones discursivas de cara a las PASO ya son predecibles en el Frente para la Victoria y los apoyos futuros también.