La oposición tenía los números para no hacer prosperar la estrategia del macrismo en la sesión de Diputados en relación al megadecreto. El Frente para la Victoria quería derogar el DNU de Mauricio Macri y luego discutir las leyes que lo van a reemplazar. El massismo decidó darle número a Cambiemos y el megadecreto quedará vigente hasta que se aprueben e implementen las leyes "parche".

"Teniendo la posibilidad de ordenarnos parcialmente, derogando ese DNU, para después plantear el tratamiento de las leyes, no lo hacemos: nos proponen un tratamiento de atrás para adelante”, aseguró Agustín Rossi, jefe de la bancada kirchnerista. “Estamos cerca del papelón, del mamarracho parlamentario”, cerró.

El massismo había decidido apoyar la posición de la oposición pero finalmente optó por acompañar al macrismo. Los diputados Felipe Solá y Graciela Camaño defendieron la postura del Frente Renovador. “Mientras el DNU duerme el sueño de nuestra ignominia, tiene validez jurídica”, aseguraron. Así las cosas, el DNU va a seguir vigente hasta que se implemente el paquete de leyes que lo reemplazará.

La postura de los renovadores sorprendió ya que el oficialismo se encuentra en una posición de relativa debilidad, a partir de problemas en la gestión y un notable empeoramiento de la imagen positiva de la gestión amarilla. Además, en las últimas semanas se multiplicaron los encuentros entre diferentes sectores del peronismo en torno a la unidad. Por eso sorprendieron a propios y extraños los movimientos de los legisladores massistas.

De cualquier modo, la oposición se aseguraron que el Fondo de Sustentabilidad de la ANSES y la posibilidad de embargar las cuentas sueldo queden excluidas del megadecreto y las leyes parche.