De un día para otro y casi sin despedirse de nadie, el historiador macrista Federico Lorenz renunció como director del Museo de Malvinas, al que había llegado de modo interino en 2016 y por el que había concursado en 2017. Crítico del kirchnerismo, se mostró "orgulloso" por la oportunidad que el gobierno de Cambiemos le concedió en el museo inaugurado durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. 

De procedencia progresista, a muchos colegas de la academia le sorprendió el salto sin escalas que Lorenz dio para abrazar la causa macrista. Todavía sin certezas, se supone que ese vínculo con el oficialismo seguirá, pero ahora para disputar el rectorado del Colegio Nacional Buenos Aires, la nueva ambición de Lorenz. Para ello, el historiador volvió a su puesto en el Conicet. 

"Se fue como una rata, de un día para otro. Ni un segundo aceptó quedarse. Ni la gente más cercana supo de su renuncia, se enteraron cuando ya no estaba. Eligió irse de la peor manera, por la puerta de atrás", aseguraron en off trabajadores del Museo a Primereando Las Noticias. 

Oficialmente, los empleados mostraron su preocupación con un duro comunicado: "Tras la renuncia de Federico Lorenz y su equipo a la dirección del Museo Malvinas, lxs trabajadorxs nos declaramos en estado de ALERTA Y MOVILIZACIÓN. Estas renuncias dejan al Museo Malvinas en un estado de abandono, acefalía institucional e inestabilidad laboral que agrava la situación de vaciamiento y desmalvinizacion que viene llevando a cabo Mauricio Macri y sus funcionarios en el Estado", aseguraron. 

"Desde este cuerpo de trabajadorxs responsabilizamos a la Secretaría de Cultura y al propio Federico Lorenz por cualquier circunstancia que pueda ocurrir", describieron. El temor es obvio: que se produzcan despidos en la planta de trabajadores del museo.