La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, dejó de sonreir. Lejos quedaron los días donde parecía que ella y todo Cambiemos se encaminaban a reelecciones simultáneas en Nación, CABA y PBA. En el medio pasaron cosas: devaluación, caída del PBI, aumento de la pobreza y el desempleo....

Ante un escenario cambiante, Vidal intentó una jugada audaz: desdoblar las elecciones con Nación, para evitar posar en la boleta junto a Mauricio Macri, con muy mala imagen en Buenos Aires. Casa Rosada no quiso saber nada con la movida y obligó a Vidal a atar su suerte a la del ex presidente de Boca Juniors. 

Ahora, la gobernadora - que ya no sonríe - intenta otra jugada arriesgada. Ocurre que muchas encuestas la dan como perdedora en las próximas PASO, en agosto próximo. Por eso, intentará suspender esa instancia para que la elección se decida en octubre, donde el oficialismo cree que la economía estará un poco mejor. 

Dos medios ultra oficialistas insinuaron esos movimientos. Se sabe: las jugadas se tantean antes a través de rumores amigos. Lo que se dice periodismo independiente... Según La Política Online (Clarín insinuó algo parecido) "habrá una estrategia judicial. El gobierno bonaerense habría armado un esquema de denuncias y movimiento de causas a nivel federal y provincial para 'sacudir' a los intendentes". 

Según LPO, Vidal usaría para la maniobra nada menos que al procurador Julio Conte Grand, quien debería ser un funcionario indepiente del Poder Ejecutivo. La república no se toma descanso. 

Mientras, intendentes del PRO también salieron a realizar movimientos propios en el mismo sentido. No parecen darle las fechas a Cambiemos. Aunque se sabe que el macrismo querrá mantenerse en el poder de cualquier modo. Y para ello cuenta con sectores de la Justicia y los principales medios.