El presidente Mauricio Macri sorprendió a todos con un tuit muy violento: "El único antídoto ante este veneno social que persigue inocentes es mantenerse unidos. Tenemos que aislar a las personas envilecidas que buscan el fracaso de los demás". 

La intervención rompe con una lógica del macrismo, que hizo de la buena onda y la filosofía zen de autoayuda una estrategia de comunicación innamovible. ¿Por qué esa furia? 

Son varias las explicaciones. La más elemental tiene que ver con que el macrismo pasa por su peor momento económico. Sus políticas fracasaron rotundamente y ya, con suerte, le queda llegar a las elecciones de 2019 con el dólar medianamente controlado (¿podrá?).

En todos los ítems (inflación, crecimiento de la economía, pobreza, desempleo, etc, etc) mostrará peores registros que el odiado kirchnerismo. Con esas modestas credenciales, Macri irá por su reelección en un escenario incierto para el oficialismo. 

Pero el enojo no tiene que ver sólo con una economía en caída libre. En el plano político, el oficialismo no da pie con bola, y así quedó demostrado esta semana con la renuncia sorpresiva de Luis Caputo al Banco Central. Nadie puede creer en el relato de Cambiemos que habla de una salida programada. ¿A las 9 de las mañana, a minutos de abrir los bancos? ¿Con el presidente en Estados Unidos? Además, el hombre que dio el portazo es nada menos que Caputo, primo del "hermano del alma" de Macri. El mandatario empieza a sentir cómo las internas se comen las entrañas del dispositivo político de Cambiemos. 

En esa situación de debilidad, Macri deberá enfrentar los meses que restan de 2018 y toda la contienda electoral de 2019. En dos oportunidad, el mandatario debió confirmarle a la agencia Bloomberg que piensa ir por su reelección el año próximo ("A pesar de haber dilapidado su capital política por el ajuste", le preguntaron).

Además, el mandatario sabe algo más: que las malas noticias recién comienzan y que todos los indicadores empeorarán de acá en más, por lo menos hasta marzo. Todas buenas razones para explicar un día de furia.