El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se mostró con la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, en el marco de una posible postulación como candidatos del peronismo en 2019. La fórmula no tiene mucho arrastre popular: Salta y Tierra del Fuego concentran menos del 5% del electorado nacional.

Hasta el momento, Urtubey busca configurarse como candidato del "peronismo conciliador". Sin embargo, su figura no genera mucha simpatía entre las dirigencias y las bases peronistas. Hasta ahora sumó el apoyo de Bertone y no mucho más.

Las cosas para Urtubey no son sencillas de cara a 2019, ya que antes de pensar en Casa Rosada debe ver cómo asegura continuidad en su territorio. Sin posibilidad de un nuevo período, Urtubey debe apostar por un hombre de su propio espacio. Antes, debe garantizar la unidad del justicialismo provincial.

En 2017, su candidato, Andrés Zottos (¿futuro candidato a gobernador?) sacó a penas el 22% de los votos, a 9 puntos del candidato macrista. En tercer lugar quedó Unidad Ciudadana, que sacó unos puñados de votos menos que el sector de Urtubey con una candidatura conformada en semanas. La ecuación es sencilla: si el gobernador no logra la unidad del peronismo salteño (esa unidad que desdeña a nivel nacional) colaborará con la derrota del justicialismo.