En menos de una semana, la organización CTEP sufrió el asesinato de dos militantes en sendos conflictos sociales, en Buenos Aires y en Córdoba. En ambos, se sospecha con fuerza de las policías provinciales. El aumento de la represión policial parece ser la contracara de la creciente crisis social. 

El 22 de octubre, se denunció que la policía Bonaerense, que responde políticamente a la gobernadora María Eugenia Vidal, asesinó de un disparo al militante de OLP - CTEP, Rodolfo Orellana, un albañil de 35 años. Sus compañeros denunciaron la existencia de una brutal represión que incluyó balas de gomas. Vidal no se refirió al caso. 

Ahora, se conoció otro hecho, ocurrido en Córdoba Capital, el viernes pasado.. En este caso, CTEP denunció el asesinato de Marcos Jesús Soria. Según detalló la organización: “El joven había sido previamente golpeado de manera brutal en un descampado, en posición de rodillas, por parte de dos uniformados. Al intentar escapar, Marcos se refugió brevemente en un corral de caballos. Al salir de allí, recibió un tiro por la espalda por parte de los mismos uniformados, señalados por los vecinos de maltratar y torturar a los pibes del barrio”. 

La cuñada de Marcos Soria declaró ante el programa Cronica Anunciaada que al joven "lo levantaron en la calle, lo llevaron a la otra punta del barrio, lo golpearon y le pegaron un tiro en la cabeza". Asimismo, añadió: "Nadie del Gobierno (de Juan Schiaretti) se comunicó con nosotros, a Marcos lo mataron de un tiro en la cabeza y nadie dice nada".

Además, señalaron que “los testigos fueron amenazados por los uniformados y por el jefe del operativo”. En este mismo sentido el texto explicó: “Hasta el momento no hemos logrado ni siquiera acceder a los nombres de los agentes involucrados en el asesinato. Se trata de información pública, que la Unidad Judicial de Homicidio se niega a entregarnos”. 

Por su parte el dirigente de la CTEP, Juan Grabois, se expresó en redes sociales sobre estos hechos y recordó que unos días atrás otro militante de la organización fue asesinado por la Policía Bonaerense “Mataron a otro compañero en Córdoba. Trabajaba en una huerta del EO de Córdoba. Nunca creí en teorías conspirativas pero hace tiempo que no creo en casualidades. Esto ya no se aguanta. ¡El Gobierno es responsable!”, subrayó.