Motorizados por el ataque oficial a la política de derechos humanos y por la prisión de Milagro Sala, condenada internacionalmente, un grupo de HIJOS residente en Holanda organizó un escrache a Macri en su llegada a Holanda.

El inicio de la visita de Estado del presidente Mauricio Macri a Holanda comenzó convulsionada. Es que un grupo de manifestantes de la agrupación H.I.J.O.S, residentes en ese país, entonó consignas contra el presidente durante la ceremonia de bienvenida que se realizó en la plaza Dam.

"30.000 presentes" y "Macri: hunger" fueron algunas de las frases que se escucharon durante la ruidosa protesta.

Para contrarrestarlo, del otro lado de la valla, el presidente contó con el apoyo de la veintena de asistentes, que cantó el lema de campaña, "Sí se puede".

En el momento de mayor tensión, manifestantes de ambos grupos se cruzaron brevemente, comenzaron a insultarse e incluso una persona fue detenida.

"Sabíamos que iban a venir, por eso estamos acá", dijo al diario La Nación Natalia Díaz Romero, que vive en Holanda hace 15 años y encabezó la respuesta a la protesta de H.I.J.O.S.

La manifestación, para la que se pidió permiso a la Policía local, fue organizada: los integrantes del grupo tenían un megáfonos, redoblantes y silbatos para llamar la atención.

Luego de que Macri presentara la ofrenda floral a los caídos en la Segunda Guerra Mundial terminó el cruce.