Según un informe de la fundación Grupo Efecto Positivo (GEP), especializada en salud pública, en 2019 faltarán medicamentos para personas con VIH, hepatitis, tuberculosis y ETS. Se debe a dos razones, explicaron. Por un lado, el ajuste presupuestario que el Gobierno de Mauricio Macri tiene previsto para el año que viene. 

Por otro, la devaluación encareció el valor en pesos de remedios que se compran en el exterior y que valen en dólares. Así las cosas, con los mismos recursos se compran menos cantidades. 

"Menos presupuesto que este año, con un dólar dos veces más caro y una inflación del 42%. El presupuesto de la DNSyETS pasará de 120 millones a 60 millones de dólares. Teniendo en cuenta que la mayoría de los medicamentos se compran a transnacionales y se pagan en dólares, esto significará que al menos el 30% de las personas con VIH no podrán acceder a sus tratamientos", describió la fundación GEP en su informe.  

Ese contexto explica la crisis constante que vive la Dirección de Sida, que cambia de director cada año, con cada presupuesto.  Esta vez fue el turno de Sergio Maulen, que dejó su cargo después del ajuste. 

Por su parte, desde GEP aseguraron: “El achicamiento del Ministerio de Salud no sólo tendrá consecuencias nefastas para todas las personas que acceden a la salud en Argentina, sino que también tendrá consecuencias a nivel regional. La epidemia de VIH-SIDA es una lucha mundial. Si se desarticula el financiamiento en Argentina, todo el mundo sufrirá las consecuencias”, describió Lorena Di Giano, directora del organismo. 

"A fines del 2016 y principios del 2018 se produjeron faltantes de tratamientos, algo que no ocurría desde el 2001”, dijo por su parte José María Di Bello, Secretario de GEP.