El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación emitió un pésame por la muerte del general Carlos Bernardo Chasseing, interventor cordobés, durante la dictadura cívico-militar. Amplio repudio de los diferentes organismos de DD.HH.

Carlos Bernardo Chasseing, quien ocupó el cargo de Gobernador de facto en la provincia de Córdoba, entre el 12 de abril de 1976 y el 2 de febrero de 1979, reportaba de manera directa con el genocida Luciano Benjamín Menéndez y terminó renunciando como delegado de facto después de casi tres años al frente de la gobernación.

Ayer salió publicado en la sección de avisos fúnebres del diario La Nación un saludo expresando las condolencias a la familia por parte del ministro de Justicia, Germán Garavano.

Provocación de Garavano: publicó un aviso fúnebre despidiendo a un ex gobernador de facto de Córdoba

Los organismos expresaron su "profunda indignación" por la publicación que Garavano hizo en la sección de avisos fúnebres de diarios de alcance nacional, como La Nación, por la muerte de Chasseing, ocurrida ayer.

"¿Cómo puede el Ministro Garavano “promover y fortalecer los Derechos Humanos” si saluda desde su investidura pública democrática a uno de los dictadores feroces que tuvo la última dictadura cívico-militar?", apuntaron.

La misiva fue firmada por H.I.J.O.S. Reg. Córdoba , Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba, Asociación de Ex Presos Políticos, Ex Presos Políticos por la Patria Grande.

Cabe recordar, que el saludo emitido por Garavano por la muerte de Chasseing, coincidió con el dictado de la sentencia del octavo juicio de lesa humanidad en Córdoba.

A continuación, el comunicado completo:

Chasseing fue la mano derecha del genocida Menéndez durante la aplicación del Terrorismo de Estado en Córdoba, por lo cual es incompatible con su función pública que, desde el más alto cargo que instituye la democracia para llevar adelante políticas de Justicia y Derechos Humanos el Dr. Garavano salude al más alto funcionario público durante la aplicación del terrorismo de estado en Córdoba entre 1976 y 1979.

Con su mensaje fúnebre Garavano degrada la institución de la que es titular, y va en contra de lo que el mismo Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación declara públicamente como parte de su misión institucional: “Entender en la formulación y aplicación de políticas y programas de promoción y fortalecimiento de los derechos humanos.” (http://www.jus.gob.ar/el-ministerio/mision.aspx) ¿Cómo puede el Ministro Garavano “promover y fortalecer los Derechos Humanos” si saluda desde su investidura pública democrática a uno de los dictadores feroces que tuvo la última dictadura cívico-militar?

A casi 35 años de democracia ininterrumpida, con ejemplares juicios por delitos de lesa humanidad conseguidos en todo el país, las declaraciones del Dr. Garavano no sólo ofenden y agravian la memoria de las víctimas del Terrorismo de Estado, sino que manifiestan, una vez más, que su sentir más profundo es contrario al avance de la Democracia y Derechos Humanos, por lo cual debería dejar la cartera que ocupa en manos de alguien que realmente quiera aportar a la construcción de la Justicia y los Derechos Humanos en nuestro país y no que defienda y salude a genocidas.