En medio del conflicto entre el empresario Paolo Rocca y el Gobierno por la quita de subsidios a la producción de gas en Vaca Muerte, la petrolera Tecpetrol del grupo Techint, deslizó que dará de baja equipos y suspenderá a al menos 300 trabajadores. El anuncio de la empresa de Rocca sucede luego de que el sindicalista Guillermo Pereyra amenazara con romper los acuerdos laborales si hay un solo despido.

Tecpetrol es la principal empresa perjudicada por los recientes cambios en la Resolución 46 que impuso Gustavo Lopetegui, actual secretario de Energía. Con las nuevas medidas, Cambiemos decidió que la empresa del grupo Techint pasará a pagar sólo por la producción de gas declarada al momento de solicitar el beneficio de la Resolución 46.

En ese sentido, según detalló el portal LPO, esto implica un fuerte golpe para Tecpetrol ya que había presentado una curva de producción original de 8 millones de m3 por día, que rápidamente la llevó a 17 millones, ante el boom de producción en el área Fortín de Piedra. Ese crecimiento de producción explicó en gran parte el boom del gas de Vaca Muerta en 2018.

Pero el recorte de subsidios implica para Tecpetrol -según los cálculos del grupo- que recibirá 350 millones de dólares menos por año y, además de amenazar con juicios al Estado, empezó a frenar la producción.

Paolo Rocca y Mauricio Macri, a principios de 2017.
Paolo Rocca y Mauricio Macri, a principios de 2017.

En consecuencia, según el diario Río Negro, la petrolera de Rocca sacará de actividad tres de las cuatro torres de perforación que posee en Fortín de Piedra, lo que derivará en la suspensión de al menos 300 trabajadores.

Con esta decisión, los trabajadores que saldrán de actividad son empleados de las empresas de servicios que Tecpetrol tiene contratadas y es en función de que esos contratos siguen teniendo vigencia que los operarios no perderán sus puestos de trabajo, sino que pasarán a lo que se conoce en la jerga petrolera como stand by, indica el citado medio.

Con el recorte de producción, la petrolera de Rocca busca equilibrar números y llevar la producción al plan original de 8 millones de m3 por día, es decir la parte que continuará recibiendo subsidios del Estado. Pero es también un claro mensaje al Gobierno nacional y una advertencia acerca de las consecuencias laborales que puede traer el recorte.

La decisión coincide con la amenaza que realizó el martes el senador nacional y titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, durante una impactante asamblea con 20 mil trabajadores en la localidad de Añelo, el corazón de Vaca Muerta.

 "No me va a temblar el pulso si hay que romper todos los acuerdos que se hicieron", dijo en referencia a los acuerdos laborales que cerró con Mauricio Macri para flexibilizar algunas de las condiciones de la industria petrolera. "No vamos a permitir que ahora nos vengan a cambiar las reglas", planteó Pereyra, que reiteró que no aceptará "un solo despido".