La automotriz Honda anunció la suspensión de 900 operarios durante marzo y abril debido a la profunda caída de la venta de motos y autos. Diás atrás, la fábrica de carrocerías de colectivos Metalpar anunciaba el cierre y despido de 600 trabajadores, y ayer PSA Peugeot suspendiera a 1.000 trabajadores.

Según informó la compañía, los operarios cobrarán el 70% de sus salarios mientras no estén en actividades. Las suspensiones regirán en la planta que la fábrica de capitales japoneses tiene en la localidad bonaerense de Campana e impactarán al 70 por ciento del total de los trabajadores.

Vale remarcar que el acuerdo de suspensiones fue acordado con Smata, el gremio liderado por Ricardo Pignanelli. "Acordamos en el último trimestre del año 2018 una semana de suspensión para cada mes en virtud de que había un sobre stock de motocicletas y de automóviles. Se producía, pero no había ventas", detallaron desde el sindicato de mecánicos el proceso en el que venía la empresa automotriz.

"De nuestra parte siempre buscamos preservar las fuentes de trabajo y en este caso mantenemos un dialogo fluido con la empresa en función de ello", sostuvo Diego Yaquemet, delegado general de Smata a Infogremiales, en defensa del acuerdo alcanzado con Honda.