Increíble, pero real. Mauricio Macri criticó el paro en Aerolíneas con la siguiente frase, que atribuyó a su hija Antonia: "No puede ser que el 95% esté pagando por lo que usa el 5%". Esa ecuación no parece estar usándola para la monumental bicicleta financiera que el Banco Central está alimentando cada días. Excepto, claro, que se crea que las Leliq benefician a todos los argentinos...

Ocurre que para controlar al dólar, el Central ofreció a bancos e inversores especuladores las Leliq, una herramienta que paga tasas superiores al 60%. No existe un rendimiento similar en ninguna parte del mundo. Por día, el Banco Central paga intereses por más de mil millones de pesos, que alimentan la bicicleta financiera, mientras el dólar sigue planchado. Negocio redondos... para unos pocos. 

Desde el 8 de octubre, que el Central estableció la herramienta para frenar la crisis cambiaria, lleva pagados 44 mil millones de pesos. Para tomar dimensión de cuánta plata es: se estima que el programa Fútbol para Todos costó 10 mil millones de pesos duante los casi 10 años que duró. Es un cuarto de lo que el Central destina a la bicicleta financiera. Lo que queda claro es que plata hay, pero hay que ver en qué se elige gastarla. Hasta el momento, el macrismo priorizó a los sectores más ricos. 

Con las Lelique el Gobierno se va a enfrentar a un problema similar al que tuvo con las Lebacs, y que tiene que ver con cómo destrabar el problema que se genera. Porque el único aliciente que tienen las Leliqs son sus tasas altísimas. Así las cosas, el Central tiene dos opciones: seguir pagando intereses fenomenales (aumentar el endeudamiento del banco) o bajar las tasas, con su impacto obvio sobre el dólar o la fuga de divisisas. Otra bomba que hace tic... tac... tic... tac.