Finalmente, el Gobierno de Mauricio Macri confirmó, mediante un decreto, las medidas negociadas con la CGT y firmó el decreto que establece un bono de $5.000 pesos para compensar la pérdida de los salarios de los últimos meses, junto a una serie de trabas para frenar los despidos.

Según el DNU, el bono deberá abonarse en dos cuotas de $2.500 que se pagarán con los salarios de noviembre y enero, es decir, durante los primeros días de diciembre y febrero.

Sin embargo, el DNU habilita la posibilidad de flexibilizar los plazos y montos mencionados, de acuerdo a la situación en que se encuentre cada firma, lo que pone en duda el alcance de la medida. Además, las empresas "en crisis" podrían saltearse o moderar el impacto del bono. Quedan dudas sobre el alcance del mismo. 

Por eso, desde sectores críticos del sindicalismo, como el moyanismo o la CTA, cuestionaron a la CGT por aceptar esa medida a cambio de levantar la fecha del paro. "Lo van a terminar cobrando unos pocos", aseguró Hugo Yasky.