La crisis en el sector pyme de la región santafecina se multiplicó de un año para el otro, según los registros de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). Mientras en todo 2017 hubo veinte pequeñas o medianas empresas que se acogieron a la figura del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), el 2018 ese número se multplicó por 10: fueron 248 empresas en esa situación.

El vicepresidente de Fisfe, Víctor Sarmiento, reveló además que hay unas 60 empresas en espera de inscribir su PPC ante el ministerio de Trabajo. 

“El panorama no es muy aliciente para la industria. Nuestro sector este año en la agenda política nacional y provincial debería ser prioridad. La regresión de las pymes es insoslayable cuando somos las que generamos entre 70 y 80 por ciento de la mano de obra ocupada. Si no miramos para este lado será un año poco productivo y poco feliz para el sector industrial y la economía en general. El 80% del PBI y del consumo interno depende de la industria y cada vez más se retrae y la gente piensa en sostenerse y en sobrevivir nomás”, analizó el empresario industrial.

E insistió: “No hay política industrial. Estamos subsidiando trabajo indio, chino, norteamericano. Con la gran cantidad de stock que apareció cuando liberaron las importaciones es muy difícil seguir produciendo nacional”.

Por último, se refirió a las características del modelo macrista: “El sector financiero ha sido el gran ganador, de 7 mil millones en 2017 pasaron a ganar 27 mil millones en 2018. Este modelo estruja la rentabilidad de la industria y el bolsillo del asalariado”, concluyó.