Buena noticia: el Banco Central sigue comprando dólares y de esta manera, fortalece las reservas internacionales, un reaseguro para evitar movimientos bruscos con el dólar. En enero compró 600 millones dólares, algo parecido a lo que hizo en diciembre. De esta manera, las reservas vuelven a estar en torno a los U$S 40 mil millones.

"El Banco Central está comprando reservas desde diciembre y, aunque su poder de fuego sigue en niveles muy bajos, la corrida (cambiaria) pareciera haberse relajado. Ahora bien, uno de los factores que relajó las presiones fue el mayor control de importaciones, no con un criterio productivo, sino cambiario", dijo la consultora Ecolatina.

De este modo, las reservas está creciendo de modo sostenido desde el primero de diciembre del año pasado, cuando estaban en los 38 mil millones de dólares. Esta semana, podrían llegar a los 40 mil millones (el último dato disponible es del martes, cuando llegaron a las U$S 39.760 millones).

Las reservas le permiten al Banco Central contar con una herramienta para evitar los cambios bruscos en el tipo de cambio. Con el nivel actual, el Estado argentino gana margen para evitar una corrida bancaria que pueda derivar en una brusca devaluación del peso (con su impacto sobre la inflación y la caída de los salarios).