"Luego de la semana del 21 al 23 de octubre, donde las brechas tocaron sus puntos máximos registrados con respecto al tipo de cambio oficial mayorista (el dólar ilegal/blue con brecha de casi 150%, el CCL con una de 132% y el MEP con una de 109,3%), a partir de diversas medidas que ampliaron la oferta en los canales bursátiles, el gobierno logró reducir las brechas de los tres tipos de cambios hasta niveles entre el 75%-84%, a inicios de diciembre". 

Con ese párrafo, la universidad de Avellaneda describió el actual momento cambiario del país, que le permite una sonrisa al Gobierno nacional, ya que la brecha entre el dólar formal e informal es la más baja en tres meses. 

Actualmente, esa brecha está por debajo del 90%, lo que es una buena noticia para tratar de apaciguar las presiones devaluatorias por parte del empresariado más poderoso del país. 

Además, el riesgo país dejó de crecer y ahora está en 1.425 puntos. Todo eso ocurre mientras la economía argentina comienza una lenta recuperación, que puede ser importante en 2021. Para ello, es necesario que no haya una devaluación que impacte sobre el poder adquisitivo de la gente, elemento clave para volver crecer a tasas del 5% el año próximo. 

Según la expectativa de Martín Guzmán, ministro de Economía argentino, en 2021 el país podría tener buenos niveles de actividad, mientras sigue bajando lentamente la inflación heredada del macrismo. Todas buenas noticias para un oficialismo que enfrentará elecciones el año próximo y necesita una economía pujante.