El gobierno nacional busca cerrar el conflicto con sectores ganaderos con un listado de cortes de carne a precios muy populares. Por ejemplo, pretende que el asado cueste 400 pesos. Hoy vale el doble. La carne aumentó muy por encima de la inflación en los últimos dos años. 

"Volver a comer asado", fue la promesa de campaña del Frente de Todos. Por eso, es tan importante el debate que Casa Rosada mantiene con exportadores y frigoríficos en torno al precio de un alimento muy importante de la canasta básica de los argentinos. Hoy, el consumo de carne está en su piso histórico y en buena medida eso se explica por su valor. 

Así las cosas, el Gobierno quiere fijar el precio de diferentes cortes: asado, vacío, matambre, falda, tapa de asado, paleta y cuadrada. Los valores rondarían los 400/500 pesos por corte, muy por debajo de lo que cuesta hoy. Sin embargo, los funcionarios nacionales pretenden que los empresarios se comprometan a mantener precios y stock. 

Si se resuelve esa cuestión se podrán reabrir las exportaciones de carne, responsables de los actuales valores. Durante el macrismo se aprobó la venta de ese alimento a China, lo que repercutió sobre la mesa de los argentinos, al encarecer un alimento importante desde sus propiedades pero también desde lo simbólico. Al macrismo no le importó pero Alberto Fernández hizo campaña electoral marcando esa situación. ¿Podrá garantizar carne a precios populares?