La crisis económica y social que continúa desatando el gobierno de Mauricio Macri desde que asumió empuja cada vez a más gente a la indigencia. En ese sentido, en el día de ayer el Gobierno de la Ciudad dio a conocer que el índice de la canasta básica alimentaria de la Ciudad se ubicó en $12.721,73 para una familia tipo, cifra que mucha gente no puede alcanzar.

En este contexto, se conocen cada vez más historias de gente que no puede afrontar los gastos del pago de servicios, el alquiler o los alimentos, y terminan en la calle. Entre ellos, los más afectados son los jubilados.

"Recién un viejito muy bien vestido me paró en la calle. Otra vez, como hace una semana en Montevideo, me agradeció que lo escuche, lo que de movida me parte el corazón. Me contó que le aumentaron tanto la pensión donde vivía en Núñez que se quedó en la calle", explicó el periodista Fernando Soriano en su cuenta de Facebook.

“Hace dos días que duerme en el jardín del hospital Fernández. Le di 140 pesos, que era lo que tenía encima, y me dijo que con eso come dos o tres días 'pan y leche'. Hace un año enviudó y no tiene hijos. Está solo. Anda vestido elegante y habla muy bien. Se llama Alberto, tiene 82 años y no quiso que le saque una foto, pero aceptó que cuente acá su situación”, agregó, y aclaró que el hombre tiene “miedo” a que la Policía lo eche.

Según contó el jubilado al periodista, los refugios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “no tienen cupo”, y el Pami lo puso en una lista de espera. "Los viejos somos un espectáculo para los otros, nos miran como objetos y de lejos", remarcó el hombre. “Si alguien puede ayudarlo lo encuentran por ahora en el Fernández", informó Soriano.