Dos informes dan cuenta de la pésima situación social y laboral que vive el país. Esa realidad parece empeorar cada mes, en un 2018 muy duro. Se trata de un estudio de la consultora Analogías y de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). 

Las conclusiones son muy duras: este año ya se perdieron 56.969 puestos de trabajo. Además, si suman las suspensiones, el número de bajas llega a los 80 mil trabajadores. Los sectores más afectados son la industria, la administración pública y los servicios.

En la misma línea, se refirieron a la pérdida de poder adquisitivo. Para septiembre, se estima que la caída fue del 8,6% en promedio. Esto se acentuará en octubre (mes en el que el INDEC informó una inflación de 5,4% mensual, 45,9% interanual) y no será compensado con el bono de $5.000 establecido por decreto.

Bajo estas circunstancias, Analogías describió una fuerte caída del consumo privado, que se empieza a vislumbrar en las estadísticas de agosto de las ventas de supermercados (con caídas del 5,3% interanual) y de los centros de compras (-7,8% interanual).

O también en la significativa caída de las importaciones, especialmente de vehículos, bienes de capital y de consumo. “La crisis recién empieza”, concluyó el informe.