El ministro de Economía, Martín Guzmán, brindó los términos de la oferta del canje de la deuda pública externa, que contempla un período de gracia de tres años y una quita en términos de pago de capital de 3600 millones de dólares, con una reducción de intereses del orden del 62%.

Ante los gobernadores reunidos en la quinta de Olivos (en forma presencial o por videoconferencia), el ministro explicó que “proponemos cambiar la estructura de bonos por otra que implique un período de gracia de tres años".

El titular de Hacienda dio a entender que aún no hubo un acuerdo con los tenedores de papeles argentinos. La letra chica del acuerdo será presentada mañana. Trascendió que la Casa Rosada buscará una quita de capital será del 5,4% y 65% de los intereses. 

En olivos se definió el futuro económico del país
En olivos se definió el futuro económico del país

Además del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, de la presentación, también participaron la vicepresidenta  Cristina Kirchner y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

Luego, el ministro anticipó que a partir del lanzamiento formal de la oferta ante los acreedores externos, que será mañana, habrá aproximadamente 20 días de plazo para que los bonistas puedan decidir si aceptan la propuesta argentina.

En su presentación, Guzmán reiteró que la deuda es “insostenible” y que la Argentina no está en condiciones de afrontar su pago en las actuales condiciones. “Hoy no podemos pagar la deuda, tenemos la voluntad de hacerlo, pero no tenemos la capacidad de hacerlo”, sostuvo el ministro.

En ese sentido, destacó que también el FMI coincide con la visión del gobierno argentino, tras evaluar la capacidad de pago del país. “La Argentina no puede pagar nada” y “el Fondo coincide en que tiene que haber una fuerte reducción en la carga de la deuda”, dijo.

 

Economía en tiempo de Pandemia 

El ministro también hizo referencia al contexto en el cual Argentina decidió avanzar con la propuesta de canje de deuda, en medio de la pandemia del coronavirus y el consecuente impacto económico global de las medidas sanitarias adoptadas por los países para frenar la propagación del virus.

“Querer forzar pagos de deuda insostenible significaría una carga aún mayor. Significaría condenar a millones más a la pobreza, al desempleo, a la pérdida de oportunidades y sueños”, dijo Guzmán, e insistió en que “necesitamos un alivio que nos permita crecer y así poder pagar. Tomaremos un compromiso que podamos cumplir”.

“Hoy estamos enviando una oferta a los bonistas que asume ese compromiso. El país promete pagar algo que es sostenible”, agregó, y señaló que el gobierno se propone “resolver la situación de virtual default en la que está el país lo más rápido posible”.