El presidente te Banco Central, Guido Sandleris, llamó a conferencia de prensa luego de que el Indec informara que la inflación de mayo fue del 3,1% mensual y del 57% anual. Increíblemente, se lo vio feliz y entusiasmado con la situación. Argentina tiene una de las inflaciones mensuales más altas del mundo. 

"Hemos recuperado los equilibrios macroeconómicos básicos", explicó y prometió que la "inflación seguirá bajando". Es lo que vienen diciendo funcionarios macristas desde 2016. 

"Esperamos que la de junio sea menor que la de mayo", pidió. Y desarrolló un tecnicismo: "Si bien estos factores estaban identificados, la forma en que se coordinaron y se potenciaron con shocks sectoriales resultó en una inflación mayor a la esperada y requirieron de un esfuerzo adicional de la política monetaria".

Mientras, la inflación de los alimentos fue del 65% en los últimos 12 meses. Hay que dirigirse a 1991 para encontrar cifras tan altas. Nada para festejar.