La industria argentina lleva cuatro meses de fuertes caídas. En agosto, el nivel de actividad fue un 5,6% menor al mismo período del año anterior y el acumulado anual muestra por primera vez una baja del 0,8% interanual. En los últimos tres meses, el retroceso fue de 5%, de promedio mensual.  

La caída de la actividad industrial, tiene impacto sobre los puestos de trabajo, a la baja desde 2015. En julio, último dato disponible, la industria expulsó a 4.038 empleados formales (92 mil puestos en tres años). 

Sólo dos de los doce rubros manufactureros evitaron el impacto de la crisis económica- La industria automotriz creció un 13,7% de la mano de una suba de exportaciones del 59,6%, mientras que las industrias metálicas básicas lo hicieron en un 7,7%. Esta rama se vio beneficiada por mayores ventas siderúrgicas hacia la industria automotriz y al mercado energético en Vaca Muerta.

El resto de los sectores industriales no pudo salvarse de la recesión que afecta al conjunto de la economía argentina, registrando los golpes más fuertes en la rama textil (-16,6%), los productos de caucho y plástico (-13,2%), la metalmecánica excluida la industria automotriz (-10,8%), el bloque de sustancias y productos químicos (-9,3%) y la refinación del petróleo (-7,8%). Por su parte, la industria textil se vio afectada principalmente por la contracción del mercado interno que desplomó los pedidos de hilados de algodón y tejidos en un 10,8% y 21,4%, respectivamente.