Parece que fue ayer, cuando el Gobierno de Mauricio Macri celebraba cada vez que bajaba el riesgo país. Era casi el único elemento positivo que podía presentar una gestión con muy malas noticias en casi todos los frentes. Ahora eso también cambió. 

Ni el acuerdo con el FMI, ni la llegada de miles de millones de dólares de deuda, ni el presupuesto, ni el G20... Nada logra ahora calmar a ese indicador que no para de subir día a día. Hoy cerró en 778 puntos. 

En simultáneo, el dólar se disparó un 3,7% en un día para superar los 39 pesos. Durante la jornada estuvo cerca de los $ 40. 

¿Qué indican esos indicadores? Que los mercados financieros descuentan una nueva crisis de deuda, más temprano que tarde. Ante ese escenario de renegociación con el FMI, los fondos de inversión se encuentran inquietos. Y trasladan esa preocupación a una economía que, hoy, sólo se basa en especulación financiera.