La actividad económica creció 2,5% en junio en comparación al mes anterior y cortó una racha negativa de cuatro meses de estancamiento. El Gobierno espera que este año la economía consolide un avance de entre el 6% y 7%. Finalmente, ¿la pandemia quedó atrás?

El sendero negativo dio inicio en febrero (-0,6%), siguió en marzo (-0,2%), y continuó en abril (-0,7%) y mayo (-2%). Finalmente, la racha se cortó en junio con un rebote que no se experimentaba desde junio de 2020, cuando la actividad se había acelerado 7%. De esta forma, se ubicó sólo 2,2% por debajo del nivel pre-COVID (febrero 2020).

En términos interanuales, creció 10,8% interanual (vs. 13,6% interanual mayo), tasas que se van ajustando a medida que la base de comparación se incrementa como consecuencia de las sucesivas flexibilizaciones del aislamiento y el inicio de la recuperación en 2020. De esta forma, el EMAE acumuló en el primer semestre del año un crecimiento de 9,7% interanual.

El crecimiento de la economía viene de la mano de un mejor escenario de inversiones. En junio, la mejora de la actividad industrial junto con la agropecuaria viene impulsando la inversión productiva. Desde diciembre de 2019 hubo casi 900 anuncios de inversión por 34.000 millones de dólares.

Además, como informó Primereando Las Noticias, la inversión en el primer trimestre superó en 14,3% al promedio de 2019 y fue el componente de la demanda agregada de mayor ritmo de crecimiento. La inversión en equipos de transporte superó en alrededor de 60% el promedio de 2019. Las maquinarias y equipos de origen nacional se ubicaron un 35% por encima del promedio de 2019. Todas buenas noticias para una economía que empieza a dejar lo peor atrás.