En otro día de descontrol, el dólar terminó a $ 40,53. Aumentó más de un 100% desde enero de 2018. En marzo, el presidente Mauricio Macri había anunciado: "Lo peor ya pasó". Desde ese momento, la economía no termina de derrapar. 

Esta semana se repitió la historia que se viene sucediendo desde abril: el dólar subió mientras el Banco Central sigue con su política errática. Esto es: vender reservas a diario mientras no controla el precio de la moneda norteamericana. 

Hoy, el Central, en manos de Luis Caputo, entregó más 200 millones de dólares. Sin embargo, el dólar escaló otros 50 centavos y encontró un nuevo récord bajo la gestión de Macri. 

Mientras tanto, la dinámica de devaluación empieza a vincularse con la de la inflación. Los precios crecen al mismo ritmo que el dólar: en agosto subieron un 3,9% y en septiembre lo harán un 6%. Con esos números, el dólar puede quedar atrasado si no vuelve a apreciarse, lo que a su vez impactará sobre los precios. El gobierno no parece consciente de lo peligroso de esa dinámica.