La industria textil presentó en los primeros meses del 2018 los peores números desde la grave crisis económica de 2001. Acumula una baja del 6,9% en relación al año pasado, que ya había sido un 2017 pésimo para el sector.

Según el informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, la capacidad instalada de la industria se encuentra en los niveles más bajos desde la crisis de 2001. En los primeros 5 meses de 2018 alcanza el 60%, 13 puntos por debajo de 2015.

"El sector fue uno de los pocos que presenta un retroceso productivo tanto en 2016 (-4,3%), como en 2017 (-6,7%) y en los primeros meses del corriente año (-6,9%)", detallaron.

En ese sentido, no sorprende que en la primera parte del 2018 se hayan perdido casi 9000 puestos de trabajo, haya caído un 17% la producción y un 23% las ventas. Números de una crisis que no parece terminar para los productores textiles.