Ayer, el Indec informó que la inflación llegó al 39,5% en lo que va del año. De mantenerse la tendencia, alcanzará el 50% a fin de 2018. ¿A dónde hay que remontarse para obtener otro rendimiento peor?

Ese año es 1991, cuando el país empezaba a salir de las híperinflaciones que caracterizaron a los últimos años del alfonsinismo. En el 91, bajo el gobierno de Carlos Menem, la suba de precios llegó casi al 100% anual. Luego, vendría la Convertibilidad, que bajó la inflación gracias al endeudamiento externo y la caída de la producción nacional. 

En 2002, otro año muy duro para los argentinos, la inflación fue del 41%, aunque el dato positivo tenía que ver con una economía que empezaba a crecer a buenas tasas, luego de la devaluación de principios de año. En 2003, la producción seguiría aumentando y la inflación bajaría notablmente. 

¿Y ahora? La suba de precios está en un nivel récord, mientras la economía no deja de retroceder. La actividad acumularía, bajo la gestión de Mauricio Macri, tres caídas en cuatro años de mandato. Con respecto a la inflación, se espera que disminuya en 2019, aunque siempre sobre niveles muy altos.