Así lo contó Barrios de Pie a la agencia de noticias ANSOL. El gobierno de Mauricio Macri les avisó la semana pasada que no entregará más leche a las organizaciones sociales que cuentan con comedores y merenderos.

Las organizaciones denuncian que desde agosto de 2018, cuando la corrida cambiaria llevó el precio del dólar hasta los 40 pesos, las entregas de alimentos se retrasan y la comida es cada vez menos nutritiva.

En la última entrega del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, por ejemplo, abundaban las mermeladas. El Movimiento Barrios de Pie propuso, entonces, que se regionalice la compra de alimentos. “No todas las provincias tenemos las mismas necesidades, por eso pensamos en incorporar a las familias productoras”, contó a ANSOL Melisa Appiani, militante de la organización social.

Recientemente presentaron el relevamiento sobre la situación nutricional y el acceso al alimento de niñas, niños y adolescentes que asisten a comedores del Movimiento Barrios de Pie. A partir de una encuesta a más de 25 mil personas de hasta 19 años, descubrieron que el 42,8 por ciento tiene algún tipo de malnutrición. 21,9 por ciento tienen sobrepeso. 18,5, obesidad.

Pese a que un 7,2 por ciento sufre de baja talla, en los lactantes la cifra pasa a 18,5 por ciento. Eso implica problemas que tendrá consecuencias durante el resto de sus vidas. Una probable causa es que las jóvenes embarazadas tienen problemas de alimentación.

Como indicó el informe presentado este fin de semana por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), una de las razones de estos problemas alimenticios es la galopante inflación. Barrios de Pie señaló: “La Canasta Básica Alimentaria marca un aumento del 18,53% en los primeros 5 meses del año ($1.987,09) siendo la variación interanual mayo 2018–mayo 2019 de 61,7% (es decir que aumentó $ 4.852,03 conformándose la misma en $ 12.712,64)”. Sin embargo, en el indicador que también hace ese movimiento popular, el Indicador Barrial de Precios (IBP), marca un aumento promedio de 30% para productos de carnicería, y otro tanto para los lácteos –queso cuartirolo 58,82%, manteca 33,3%, leche 29,2%.