El INDEC informó que en el último año se acentuó la desigualdad respecto a la distribución del ingreso. El 10% de la población con mayores ingresos obtuvo 21,2 veces más que el segmento menos favorecido durante el primer trimestre de 2019. Solo hace un año, la brecha alcanzaba un 20,2%.

Esto genera una consecuencia directa con los trabajadores de menores ingresos en el marco de recesión, inflación y austeridad que afecta a los niveles de consumo, donde se va a un retroceso más profundo que del 2009. La pesada herencia de Mauricio Macri: deja una Argentina donde los pobres son cada vez más pobres, y los ricos, más ricos. 

Esto no se puede desligar de la destrucción de puestos de trabajo, suspensiones, recorte de horas extra, precarización, ausencia de mejoras salariales y ajuste en las jubilaciones, por niveles de inflación por encima del 50%.

En comparación con abril del 2018, el salario real cayó y hubo 200 mil trabajadores menos que en abril del 2019. Estos son datos del Ministerio de Trabajo, que lo dirige Dante Sica, junto con el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Solo los monotributistas y el empleo en hogares mejoró.

El INDEC muestra que le 10% más rico de la población se apropia del 32,8%, 0,2% más que hace un año atrás. Los números muestran que el 60% de la población más humilde tiene la misma riqueza que el 10% con mayores ingresos. Algunas políticas oficiales como el incremento anticipado en los montos de la Asignación Universal por Hijo y los créditos de ANSES para adultos mayores pretenden amortiguar esta caída en vísperas de elecciones.