El Gobierno nacional anunció ayer una suba de tres puntos en las retenciones a las exportaciones de soja, en el marco de una cumbre que mantuvieron el ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, con los dirigentes de la Mesa de Enlace, que componen el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, el de la Federación Agraria, Carlos Achetoni, el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto, y el presidente de las Confederaciones Rurales Argentina, Jorge Chemes.

Con el nuevo esquema, sólo pagarán el 33% aquellos grandes productores que exporten más de mil toneladas anuales. Los medianos continuarán pagando el 30% y los chicos pagarán una alícuota menor. Además, habrá rebaja para los productores de las economías regionales. En definitiva, solo un puñado de grandes productores se verán perjudicados. 

También se aclaró que la recaudación por derechos de exportación no irá a parar a "gastos generales" sino que "todo va a las economías regionales y pequeños productores". El sistema no tiene impacto en las finanzas públicas, sino que se trata de un ordenamiento. 

Por otro lado, quedaron sin tocar las retenciones de maíz, trigo, sorgo, carne bovina, leche, frutilla, limones, manzana, uva, algodón, hortalizas, papas, tomates, lechuga y vino, que pagarán un 5%. Además, se reducirán las retenciones a las legumbres, girasol, arroz, maní, porcino, ovino, embutidos, harina y aceite de maíz, lo que es una gran noticia para las economías locales del interior del país. 

Por eso, no sorprenden que fueran la CRA y la Sociedad Rural las organizaciones del campo que salieron a criticar al Gobierno nacional. Se trata de instituciones que básicamente representan a los grandes productores de la pampa humedad. La Federación Agraria, por ejemplo, que incluye a productores de diferentes provincias del país, decidió no sumarse al reclamo.