A los gritos y muy nervioso, el presidente Mauricio Macri ratificó el rumbo económico ante el Congreso y aseguró que la actividad empieza a mostrar señales positivas. Mintió: todos los indicadores no permiten ese optimismo. 

Unas horas después, el mercado le respondió al mandatario: el dólar subió un 1,25% y cerró por arriba de los 40 pesos (se vendió 40,70 en algunos bancos privados). La moneda se encamina a los 41 pesos en las próximas semanas. 

Más allá de las palabras bonitas, el Gobierno sabe que debe encaminar el curso económico si no quiere volver a tener problemas graves como el año pasado, cuando la divisa se disparó en medio de una crisis cambiaria que duró meses y terminó con un acuerdo a las apuradas con el FMI. El dólar acumula un alza de más del 100% en poco más de un año.