El gobierno de Mauricio Macri terminó su último año de mandato de la peor manera posible. Producto del descontrol inflacionario y la megadevaluación anual, la canasta básica aumentó casi un 54% en todo 2019 y el monto llegó al borde de los $ 39.000.

De esta manera, una familia tipo (4 miembros) debió alcanzar ingresos de casi 40 mil pesos para no caer en la pobreza. Según el Indec, 4 de 10 argentinos son pobres (1 es indigente). Se trata de cifras propias de la crisis de finales de siglo pasado. Verguenza.  

Sólo en diciembre, el indicador- que fija el umbral de la línea de pobreza- se incrementó por más del 3%.

Esa situación explica la urgencia del gobierno de Alberto Fernández en implementar políticas que permitan revertir la grave situación social que viven millones de argentinos.