La planta de Chacabuco, Buenos Aires, debió cerrar luego de que la emblemática Don Satur terminara un contrato para ser provisto por la panificadora. Por el cierre, fueron despedidos 18 trabajadores. 

Desde 2016, muchas empresas que venden en el mercado interno argentino entraron en crisis por la caída de las ventas y el aumento de los servicios, qeu repercute sobre los costos. Es un combo letal para muchos emprendimientos. Ahora Don Satur decidió terminar el contrato con uno de sus proveedores que vencía en diciembre de este año. La situación no dio para más. 

El caso sirvió para mostrar la grave situación qeu viven muchas localidades del interior por el cierre pequeñas industrias. En lo que va del 2018, alrededor de 400 personas se quedaron sin empleo en Chacabuco.