Desde la última disparada del dólar, el 28 de agosto pasado, se está dando un proceso que preocupa a los economistas y que hasta ahora no se había visto. Los ahorristas están empezando a sacar, lentamente, sus ahorros de los bancos. En solo 12 días, salieron 1600 millones de dólares. 

Por ahora, los depósitos en dólares llegan a los 27 mil millones, todavía por encima de los 25 mil millones que había a principios del año. Sin embargo, desde fines de agosto se da un fenómeno nunca visto desde que gobierna Cambiemos: muchos ahorristas dejaron de confiar en los bancos. 

En Twitter, el economista Mariano Kestelboim analizó la situación con una serie de tuits: "Luego de ese episodio, los depósitos volvieron a ganarle a los retiros ampliamente. Pero, a partir del 28 de agosto pasado, cambió la tendencia. Desde un pico muy alto, la caída ya acumula 12 días consecutivos", describió. 

"Hay un tema muy delicado para analizar: la evolución reciente de los depósitos en dólares. Debe ser estudiado rigurosamente porque tenemos una experiencia nefasta no muy lejana (Dic-01). Analizarlo no significa ser alarmista. Creo que, como economista, es un deber plantearlo", analizó el economista. 

Además, Kestelboim describió que esa situación de pérdida de depósitos en dólares por goteo se ve obstaculizada en parte por la decisión de los bancos de no entregar cantidades superiores a los 5000 dólares sin una reserva previa (que puede demorar entre 24 y 72 horas). 

Así las cosas, esa salida de dólares impacta también sobre las reservas del Banco Central, que están cerca del perforar el piso de los 50 mil millones. Hay que recordar que de ese total sólo un porcentaje son reservas líquidas, que el Banco puede utilizar. Se viene otra semana clave para la economía argentina.