Febrero cerró la recaudación tributaria con $716.595 millones, lo que significó un incremento interanual del 51,9%, según datos del Ministerio de Economía de Nación. Ese número, por encima de la inflación anual, da cuenta de una recuperación real de la recaudación y de la economía argentina. 

En ese sentido, la cartera de Economía informó que, con febrero, la recaudación tributaria nacional acumuló seis meses consecutivos de variación real positiva. La pandemia empieza a quedar lentamente atrás. 

Además, la suba en la recaudación estuvo fomentada por la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva junto al desempeño de tributos como IVA, Ganancias e internos coparticipados.

De esta manera, uno de los aspectos de mayor alza fueron los tributos del comercio exterior, que registraron un aumento de 161%, entre los que se destacaron los derechos de exportación que exhibieron una suba de 205%.

Por otra parte, el impuesto a las exportaciones recaudó un total de $64.434 millones, un incremento que respondió al sostenimiento del contexto internacional favorable para los principales productos de exportación de Argentina.

Con respecto a los tributos alcanzados por la Ley de Solidaridad, el envión vino de la mano de la recaudación de $21.125 millones a través de Bienes Personales, un 307% mayor que febrero de 2020.

En cuanto al Impuesto País, registró una caída en términos nominales del 20,6%, por una menor demanda de dólares para atesoramiento y viajes al exterior, al totalizar los $5.987 millones.

"Si bien existe un componente estacional de mayor demanda de pesos durante los primeros meses del año, la magnitud de la baja -en la demanda de dólares- da indicios de una mejora en la confianza", expresaron desde la cartera de Economía.

Es que, la recaudación impositiva con un semestre completo por encima de la inflación implica un alivio para la cartera de Economía, conducida por Martín Guzmán, en vistas de resolver el problema de la volatilidad del dólar.

En síntesis, con mayor recaudación, la divisa extranjera perdería de a poco su capacidad de atesoramiento, al existir recursos desde el Estado para reactivar la producción, responder a los compromisos de deuda y fomentar el consumo.

En ese marco, tomaron relevancia los tributos ligados a la actividad económica, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que recaudó $12.043 millones, un incremento de 49,3% por encima de los niveles de inflación de los últimos 12 meses.

Sin embargo, la composición de este impuesto mostró distintos comportamientos ya que el IVA DGI, vinculado con el mercado interno, aumentó un 31,4%, con $139.813 millones, mientras que el IVA vinculado a la Dirección General de Aduanas (DGA) aumentó 90,7% para alcanzar a $ 82.700 millones.

Por lo mismo, con una suba de 60 puntos del tributo relacionado con la DGA por encima del IVA interno, la tendencia de la recaudación tributaria se orientó a un valor positivo debido mayormente a la relación económica con las exportaciones y las importaciones.