Nadie recordará especialmente la gestión de Jorge Triaca al frente de la cartera de Trabajo. Hoy, formalmente terminó su gestión, hace unos días que ya no va a esa dependencia. En tres años, se perdieron 107 mil puestos de trabajo. 

Pero no solo eso: durante su penosa gestión, Trabajo dejó de ser ministerio para pasar a ser secretaría, lo que no ocurría hace décadas en el país. Ni el brutal ajuste de fines del siglo XX, durante las gestiones de Carlos Menem y Fernando De la Rúa, había logrado tal retroceso. Hoy, depende del ministerio de Producción. 

Tal vez, Triaca sí sea recordado por los sucesivos papelones que lo rodearon, como cuando se supo que había puesto a una decena de familiares en puestos del Estado. O cuando una ex empleada lo denunció por trabajar en negro. ¡Al ministro de Trabajo! Además, narró que parte de su salario provenía de un sindicato intervenido por el propio Triaca.