Brutal golpe a los bolsillos de los argentinos. Según el Indec, la inflación fue del 3,1 por ciento en mayo frente a abril. En los últimos doce meses, la suba de precios es del 57,3 por ciento, lo cual implica un nuevo récord desde la inflación de 1991.

Sin embargo, hay noticias todavía peores. En el rubro alimentos y bebidas, los precios acumulan una suba anual del 65 por ciento. Hay que buscar en las híperinflaciones de los años 80 y 90 para buscar otras cifras peores. 

Con esos números sobre la mesa, la caída del poder adquisitivo fue récord desde la crisis cambiaria de abril del año pasado. Los trabajadores formales perdieron más de 20 puntos de salario real. Los informales, sufrieron mucho más el ajuste macrista.